antifaz

Antifaz por Edgar Loredo

He hallado al reverso de esta edad

un rostro fugitivo,

ceño que aún duda de su alcance.

Me resulta singular:

parece habitante del insomnio.

Quisiera saber de qué pared surgió su rayo,

qué espejo arrojó su perfil,

cuya luz repentina cimbró esta máscara.

Tras cavilar por severas vías

(por andamios errantes),

donde el polvo cierra mis pasos

y los arroja hacia una orilla incierta

sobre la que deslizo preguntas

hacia su nombre, abecedario roto,

y aguardo al eco de su presencia

que la derrota expande

            como un guiño sin intención.

Ahora que somos prófugos

y el destino nuestra senda disloca,

habremos de danzar en silencio

(anónimos, prófugos, equívocos),

mientras las alas de los árboles se incendian

y la luna toca con uñas blandas

su borde eterno y fulgurante.

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